TE ESCRACHO YA: ladrón
Mostrando las entradas con la etiqueta ladrón. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ladrón. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de septiembre de 2012

FUE A ROBAR A UNA IGLESIA Y TERMINÓ COMO CURA.



Durante 17 años, el inglés Mark Rowan entró y salió reiteradas veces de prisión. Hasta que un día, entró a asaltar un templo y saquear el plomo del techo y "lo tocó la vara del Señor". A partir de allí, estudió 5 años formación teológica, se transformó en reverendo, dejó las drogas atrás y formó una familia.
Ahora es un "ex gángster", pero en sus peores épocas, Mark Rowan (hoy llamado "reverendo" Mark) tenía bien ganado dicho apodo: manipulaba drogas, se metía en peleas y robaba a diario. Estuvo 17 años entrando y saliendo de prisión constantemente.
Según dijo, un día fue a robar a una iglesia y encontró la luz. Estaba pronto a saquear el plomo del techo y "lo tocó la vara del Señor". Allí, como por arte de magia, decidió cambiar su vida de criminal por el sacerdocio.
Cuando la luz lo tocó, salió de la cárcel, se sometió a cinco años de formación teológica en la universidad y llegó a ser pastor en Devon.
El vicario tatuado, como lo conocen ahora, relata: "Tengo plena condición de reverendo”. Sobre su pasado, enfatiza: “Cuando no estaba cometiendo un delito era porque estaba durmiendo”.
Rowan nació en Yorkshire, Reino Unido y comenzó su misión cristiana después de su liberación de la prisión de Madera Channings en 2000, cuando se trasladó a Exeter.
Después de haber escapado de una vida de violencia y delincuencia, estableció una vida tranquila en un soñoliento pueblo de Devon, con su esposa Andrea, con quien tiene dos hijos pequeños.
"Yo solía inyectarme heroína, tomar cocaína y fumar cannabis, pero ahora soy otro”, asegura el párroco quien es noticia por haber lanzado recientemente su libro “Condenado”, donde relata todos estos hechos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

JUEZ DEFIENDE A LADRÓN: HAY QUE TENER CORAJE PARA ROBAR.


"Hace falta una gran coraje para entrar a robar a la casa de alguien", sorprendió el juez Peter Bowers al momento de leer la sentencia en contra del ladrón Richard Rochford. "Yo no habría tenido el valor... Usted, sin embargo, impulsado por las drogas y por la desesperación, fue capaz de hacerlo".
Rochford estaba acusado de desvalijar tres casas, y se enfrentaba a una pena de dos años y medio de prisión, pero el juez tomó en cuenta su "valentía", y cambió la sentencia por 200 horas de trabajo comunitario y una orden para rehabilitación de su adicción a las drogas.
"Pienso que la prisión pocas veces hace bien a alguien. Y no creo que nadie se beneficiaría si lo mando a prisión hoy. Sólo serviría para que nos sintiéramos un poco mejor con un ladrón menos en las calles", aseguró Bowers.
Desde el momento en que se conocieron las declaraciones, se desató una tormenta política y social, donde incluso hasta el primer ministro, David Cameron, tuvo que dar explicaciones en los medios de prensa.
"Dos veces desvalijaron mi casa, y te sentís competamente violado cuando ello ocurre", aseguró Cameron, para continuar: "El robo es un crimen despreciable y odioso", además de aclarar que la Oficina de Quejas Judiciales intervendría en el caso.
Marck Clayton, una de las víctimas y veterano de guerra en Afganistán, criticó duramente las declaraciones del juez, al asegurar: "Valentía es recoger cadáveres en una guerra y no asaltar una casa en plena noche".
Bowers, de 67 años, es padre de tres hijos y magistrado desde hace 20, y en mayo pasado ya había sido duramente criticado, tras dejar en libertad a un hombre con más de 80 delitos en su haber, que había cometido el último a los cuatro días de su libertad condicional.
"Estoy seguro de que usted se podrá comportar mejor", le había asegurado el juez al ladrón en ese momento. Crónica