El extraño caso salió a la luz a través de las redes sociales. Los damnificados comenzaron a informar en sus perfiles sobre sus deplorables estados: graves problemas respiratorios, síntomas gripales, fuerte dolor de cabeza e incluso neumonía.
"Me enfermé después de algunas horas. He tenido que quedarme en la cama durante cinco días y, aunque ahora estoy mejor, me encuentro muy débil", declaró uno de los invitados de la cena, David Castello, a Los Ángeles Times.
De acuerdo al cuadro de los pacientes, todas las sospechas están puestas en la Fiebre de Pontiac, una variante leve de la enfermedad del legionario o legionelosis. De todas maneras, el enigma aún persiste y las autoridades sanitarias están tratando de contactar a todos los invitados para advertirles sobre la caótica situación.
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